Ejemplo práctico
Calcula el hash del archivo descargado y compara el digest SHA-256 completo con el valor publicado por el distribuidor.
Pegue texto, elija un algoritmo y obtenga el hash al instante. Todo se ejecuta localmente en su navegador.
Un hash es una huella digital de longitud fija de datos de entrada. Incluso un pequeño cambio en los insumos produce un resultado muy diferente.
Los hashes son útiles para sumas de comprobación, comprobaciones de integridad, claves de almacenamiento en caché y comparaciones rápidas. Esta herramienta genera hashes localmente en su navegador.
Un digest puede detectar cambios, pero el algoritmo y el método de comparación determinan si sirve para integridad o seguridad.
Los espacios, finales de línea, codificación y saltos finales cambian el digest; normalízalos solo cuando el proceso lo requiera.
Prefiere SHA-256 o superior para integridad. Evita MD5 y SHA-1 cuando la resistencia a colisiones sea un requisito de seguridad.
Compara descargas con un checksum obtenido de una fuente autenticada; un digest entregado junto al archivo modificado demuestra poco.
No almacenes contraseñas con un hash rápido de propósito general. Usa Argon2, scrypt, bcrypt o PBKDF2.
Calcula el hash del archivo descargado y compara el digest SHA-256 completo con el valor publicado por el distribuidor.
Un salto de línea distinto, otra forma de normalización Unicode u otra codificación de texto produce un digest completamente diferente para un texto visualmente idéntico.
Uso hashes para verificaciones de integridad, nunca SHA-256 a secas para almacenar contraseñas; las contraseñas necesitan un KDF lento con sal como Argon2 o bcrypt.
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